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| Arte en las uñas inspirado en "La noche estrellada". Foto: Verónica Casillas |
Pensamos en utilizar de
inspiración a un impulsor del arte o
de algún movimiento plástico preponderante del mundo; Pollock, Mondrian, Munch y Van Gogh eran nuestras principales opciones.
No tomó mucho tiempo decidir cuál sería la obra que posaría en sus calcificadas
uñas. “La noche estrellada” de Vincent Van Gogh fue la elegida.
“Buscaré las pinturas”, dijo.
Se para y regresa con una caja de zapatos, allí estaban guardadas como tesoros
las pinturas al frío y en una
cartuchera los pinceles.
Obra en proceso
Después de bañar sus uñas con
un brillo endurecedor, tomó un cigarro y fumó. Exhaló y lo apagó sobre el
cenicero que descansaba sobre aquella mesa de madera en la que había hecho
espacio para poner las pinturas.
Luego del brillo, las vistió de azul mar y tras unas
cuatro capas estaban listas para empezar a trazar en ellas la obra de Van Gogh.
Hizo una mezcla en menos de un minuto con su “pincel base” entre azules, para
obtener el tono con el que haría las estrellas y los pequeños remolinos dispuestos
en aquel pintoresco cielo.
Cada pincelada hacía parecer
que el mismo artista supervisaba a su pequeña aprendiz. Varias rayitas formaban la silueta de la ciudad. Utiliza un poco de
blanco para dar forma y mezclar con el amarillo que hará salir luz del universo
que estaba realizando.
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| Obra "La noche estrellada" de Vincent Van Gogh Fotografía cortesía de Galería de Historia y arte |
Dijo como tres veces que ya ni
sabía lo que estaba haciendo, mientras se reía. Yo no dudé que iba a lograrlo
porque ya había hecho diseños con la técnica del marmoleado y otras muy realistas,
si pudo ser capaz de pintar los rostros de Damon, Eric, Sheamus, Triple H y los
logotipos de sus series favoritas de televisión, podría hacerlo porque con la
práctica se hizo toda una experta.
Inició con la siniestra. Por
minutos descansaba tomando un cigarro con la mano derecha. Tomaba agua y el
único ruido que se escuchaba era el de un aire acondicionado que estaba en la
sala de su casa, que hacía las veces de taller manicurista los fines de semana
para ella.
Ajuste final
Cada exhalo significaba que
continuaría con los trazos. Después de hacer varios ajustes y definir lo que
representaría en partes cada uña, el artista europeo se traspasó a su cuerpo y
en un santiamén terminó con esa mano.
La derecha fue un trabajo
menos complicado porque en la otra extremidad estaba lo más importante del
cuadro pero en píxeles. Con esa finalizó y casi ni nos dimos cuenta. Los pinceles se lubricaban con agua
cuando utilizaba tonalidades en rojo, amarillo, verde agua, negro y marrón.
Finalmente descansaron sus herramientas al transcurrir dos horas de haber
empezado y a la galaxia del artista
neerlendino le faltaba solo una cosa para estar lista al público. Unas últimas
capas de esmalte transparente. Decidió dejar esta última estocada para después
de almorzar.
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| Nail art de "La noche estrellada" Foto: Verónica Casillas |





